Imagínese entrando en una tienda, poniendo los artículos que desea en el carrito de la compra y luego saliendo sin colas en los mostradores de facturación o en las cajas.

El 22 de enero de 2018, fecha en la que se pudo ver una enorme cantidad de gente, esperando ansiosamente la apertura de las puertas de la tienda. Amazon Go introdujo la innovadora promesa "Sin colas, no hay caja". Esto significa que cada vez que el cliente agarra algo de la estantería, Amazon transfiere el producto al carro de compras de la cuenta en línea y el cliente puede simplemente irse. La conveniencia de la experiencia de compra trajo un éxito rotundo y fue apodada como "la tienda del futuro" en los titulares de CNN, Reuters, New York Times y otras fuentes diferentes.

Volvamos a la primera ola de comercio digital que involucró carteras digitales y móviles como Apple Pay (en 2014) y Samsung Pay (en 2015), que permitía a los usuarios pagar usando un teléfono móvil o un dispositivo. El único inconveniente es que el usuario tiene que iniciar la transacción y completar un par de pasos.

El siguiente comienzo inesperado fue cuando Uber introdujo el pago invisible en su aplicación. Evidentemente, cuando los consumidores no tienen que hacer nada, es el sistema de pago más conveniente. Por lo tanto, la provisión de transacciones sin problemas se está convirtiendo rápidamente en una norma. Por ejemplo, después de comer en Wagamama, una cadena de restaurantes del Reino Unido, los clientes no tienen que esperar a que llegue la factura, ya que ésta se liquidará sin problemas en su aplicación Wagamamago, donde los clientes realizarán una transacción.

Esta tercera ola es vital para las empresas que quieren hacer más cómoda la experiencia del cliente. Por ejemplo, Samsung anunció su refrigerador inteligente con algunas características únicas que pueden enviar notificaciones a los clientes cuando se les están acabando algunos productos. Por lo tanto, los clientes pueden realizar la transacción de pago y hacer que se les entregue en la puerta.

Invisible Payment

Para hacer que el pago invisible destaque, es esencial crear un entorno omnicanal para los usuarios finales. Las tecnologías como la IA, el aprendizaje automático, la tecnología de IO y las soluciones de seguridad tendrán que ser defendidas para reconocer las necesidades de los consumidores, encontrar los productos más adecuados y realizar la transacción de pago con una intervención mínima o nula del usuario.

Otro aspecto en el que las empresas deben centrarse es en mantener la confianza del consumidor y hacer que su experiencia sea más segura y fluida. La gente tiene que confiar en la seguridad de su identidad digital y sus datos privados, ya que el pago en línea requiere compartir los accesos bancarios y los números de tarjeta de crédito.

"Los consumidores no se conformarán con otro medio de pago, sino que estarán realmente interesados en adoptar algo que aporte comodidad, sencillez y valor a su experiencia de pago". 

Por lo tanto, al final del día, las empresas tienen que mantener a los consumidores de hoy, ávidos de comodidad, como el foco principal del diseño de sus productos.