Las empresas españolas están participando activamente en el movimiento hacia el aumento de la sostenibilidad y la mitigación de los riesgos del cambio climático.

Las Naciones Unidas declararon recientemente que las empresas pueden, de hecho, ser parte de la solución climática "si se comprometen a eliminar las emisiones de carbono de sus operaciones y cadenas de suministro". Este objetivo puede lograrse mediante un compromiso empresarial de aumentar el uso de fuentes de energía renovable, comprar compensaciones de carbono y fortalecer la resistencia a las nuevas amenazas climáticas. Al trabajar para alcanzar estos objetivos, las empresas deben ser específicas y transparentes en el establecimiento y la aplicación de sus planes de acción sobre el clima. 

Las empresas españolas han hecho grandes progresos con muchas medidas diferentes de sostenibilidad. Según Fran Leal de El Economista, 15 empresas españolas aparecieron en el Índice Dow Jones de Sostenibilidad en septiembre de 2019, una medida de las 317 empresas mundiales más sostenibles. Muchas de esas mismas empresas españolas se unieron al proyecto de la ONU "Ambición Empresarial 1,5º", que tiene como objetivo mantener el aumento de la temperatura media mundial por debajo de los 1,5 grados centígrados. Según Compromiso Empresarial, 7 empresas españolas fueron consideradas en la lista A por la organización mundial sin ánimo de lucro CDP, una distinción que recibieron menos del 2% de los solicitantes, y un reconocimiento de que las empresas tenían "una divulgación transparente y detallada de sus datos climáticos, un conocimiento completo de los riesgos climáticos, una demostración de una fuerte gobernanza y gestión de estos riesgos".

Según El Economista, el 98% de las grandes empresas afirman que el cambio climático está integrado en su estrategia empresarial. Sin embargo, algunas empresas españolas están asumiendo papeles de liderazgo en la lucha contra el cambio climático, ya que tienen altos niveles de compromiso público y han sido reconocidas por el Dow Jones, la ONU y el CDP.

Lo que dicen los CEO's

En la reciente cumbre climática de la COP35 en Madrid, A. Medina reporta lo que algunos líderes del espacio de responsabilidad corporativa dijeron sobre el cambio climático. Acciona y el director general José Manuel Entrecanales presionaron para que la regulación y los subsidios jugaran con diferentes tipos de herramientas y objetivos porque algunos responden mejor a una "zanahoria" mientras que otros responden mejor a un "palo". El actual miembro de la junta del Pacto Mundial de la ONU Paul Polman elogió a Entrecanales por el liderazgo climático que impregna "toda la cadena de valor de la empresa".

Sustainable leader

Lo que las grandes y pequeñas empresas pueden aprender

A medida que el cambio climático adquiere mayor relevancia en las esferas ambiental, social, política y económica, es vital comprender que conformará el futuro de los negocios. Si bien es importante comprender cómo reaccionar a las políticas gubernamentales en torno al cambio climático, también es necesario que las empresas, incluso las pequeñas, asuman un papel proactivo para identificar y actuar en asuntos influyentes de sostenibilidad. En 2019, 525 inversores mundiales con billones de dólares de los EE.UU. en activos solicitaron que los posibles objetivos revelaran sus planes climáticos antes de la financiación. Este nuevo enfoque de los grandes inversores en el clima significa que el énfasis que una empresa pone en la sostenibilidad puede suponer una inversión para las empresas grandes y pequeñas por igual. 

Además, según una encuesta reciente de CDP, el 85% de las empresas participantes afirmaron encontrar oportunidades relativas a nuevos productos y servicios relacionados con el cambio climático. Además, según El Economista, muchos coincidieron en que, aunque la sostenibilidad no es la opción más rentable a corto plazo, "la acción climática es una inversión a medio y largo plazo, con un retorno no sólo a nivel de reputación sino también económico".

De esta nueva ola de prácticas de sostenibilidad en las principales empresas españolas, se desprende claramente que la acción climática de las empresas es beneficiosa en muchos aspectos: Las relaciones públicas, el atractivo de las inversiones, la capacidad de formar asociaciones público-privadas, las nuevas oportunidades de productos y servicios, y las perspectivas económicas a largo plazo.